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Alberto Herranz es un ganadero de Pura Sangre Lusitano y seguramente uno de los pocos en España, junto con Miguel Ángel de Cárdenas, que tiene un auténtico puesto en el mercado más allá de los mares; desde el otro lado del mundo acuden a su finca en Segovia para comprar sus "perlas" bayas, albinas y alazanas como si de un "faberge" se tratara. Y es que no es para menos, sus ejemplares son realmente bellísimos. Hay que tener en cuenta que la cría de bayos hasta ahora no ha estado pensada para la Doma Clásica sino más bien para el ocio, para la satisfacción de disfrutar de sus capas de oro y plata, y de su compañía tan dócil como la de una mascota. Para comprar animales de Alberto Herranz hay lista de espera, los clientes esperan a que les llegue el turno. La demanda no para de crecer.
Esta yeguada es un reflejo de lo que los clientes y aficionados al mundo del caballo realmente quieren y esperan de él. Comparado con el animal destinado al deporte de la Doma Clásica por ejemplo, con sus cientos de normas y reglamentos, los caballos de capa perla, baya, albina y alazán son quizá de los pocos que parecen elegir por ellos mismos quienes serán sus propietarios; entre ellos no hay muchas normas, tan solo la belleza en su estado puro y en el caso de Alberto Herranz la búsqueda, a partir de ella, de cierta funcionalidad básica en los tres aires; que sean animales que tengan paso, trote y galope, algo que puede parecer elemental, que lo es, pero que incluso en el ámbito del deporte es posible no encontrar. Para criar este tipo de caballos hace falta mucha afición, un gusto desmedido por contemplar a estos animales en libertad, corriendo por el campo, como fue desde niño el caso de Alberto, que los miraba y soñaba con el día en el que pudiera tener algunos suyos y reunidos en una ganadería que llevara su nombre. La Perla.
Lo que aquel niño no podía saber era que dentro del mundo del caballo, en la raza de pura sangre lusitana, dedicada durante años a criar caballos bravos y valientes, ágiles y nobles para el rejoneo, había un grupo de ganaderos que tenían su misma visión. Se necesitaba la belleza de los animales de las capas de la Yeguada La Perla para llenar una plaza, para que la gente se levantara en vítores y pañoladas ante la elegancia de bailar con el toro. Años después, nos cuenta Alberto, esta visión se materializaría. Su ganadería la haría con los Pura Sangre Lusitanos, una raza que como el mismo dice es "muy nuestra", muy española, pese al nombre.
Sin embargo criar en La Perla no es una tarea fácil, hay que cruzar partiendo de distintos pelajes y discriminando los animales que no se mueven. Porque cada vez más el cliente sabe lo que quiere, y hoy día la Doma Clásica va llamando a casi todas las puertas. Ahora el cliente quiere que el caballo sea también para sus hijos y que lo puedan concursar y que por encima de todo quede bien y que se gane. La funcionalidad, poco a poco, atrae a la morfología también entre los criadores de caballos de capa perla, baya, albina y alazán.
La finca Salimos de Madrid en dirección Segovia, la Yeguada La Perla se encuentra a unos 100 km de Madrid y a unos 20 km de Segovia capital. El paisaje es atractivo, a medida que nos adentramos en la serranía segoviana las tonalidades se vuelven más quemadas, beige, marrón, rojizo, colores perla. Los pueblos se integran perfectamente en el paisaje, campos y casas se funden también en colores. Los pueblos por los que pasamos son cuidados, pequeños, acogedores, apetece parar y tomarse un cochinillo en uno de los asadores varios que hay por la zona.
La finca "Mata Rosueros" es, en su mayor parte, prado y monte bajo, con una extensa y variada fauna cinegética, que configuran un bello paraje y hábitat idóneo para el desarrollo en libertad de las nuevas crías. Lo que suele saltar al ojo cuando llegamos a Mata Rosueros son las aproximadamente 60 yeguas de vientre, todas de capa perla, baya, albina o alazán que están pastando en la orilla de un pequeño lago. Se les ve felices.
Cuando al fin sus potros entren en la cuadra para ser domados y testados, los recibirá como siempre Fernando García, el jinete de la Yeguada, que según Alberto tiene muy buena mano. Después interviene el jinete y entrenador Miguel Ruiz, que se desplaza cada semana a la finca para supervisar la evolución del trabajo. Y por último también se cuenta con la colaboración del ganadero Manuel Vidrié y del jinete Claudio Castilla.
Desde hace ya unos meses Claudio tiene a varios caballos de La Perla en entrenamiento. Dos de sus ejemplares viajaron recientemente con él a Alemania, concretamente a Krefeld, donde Claudio se pasó los últimos meses hasta finales de agosto. Hasta que se volvió con los 2 potros de la Yeguada La Perla directamente al Campeonato de Pura Sangre Lusitano a Segovia. En esta finca se hallan las instalaciones principales: boxes, cuadras, pistas de trabajo y vallados metálicos que dividen la superficie en praderas que yeguas y potros van ocupando según su desarrollo.
La yeguada fue fundada hace ahora 11 años. Las actuales 120 cabezas tuvieron un comienzo mucho más modesto. En un inicio contaba con 4 yeguas que han sido la clave para la evolución "Gralha", "Redea", "Jaqueta" y "Samarra". Alberto Herranz ha ido adquiriendo, según nos cuenta, muchos conocimientos en cuanto a la heredabilidad de las características de un ejemplar, toda una ciencia que como ya sabemos no siempre obedece a las reglas del biólogo Mendel. En un inicio abrió el abanico de sementales. Ahora cada vez más apuesta por determinados orígenes.
Encontramos mucho "Firme" y a su hijo "Novilheiro". Además de correr un Gran Premio, recordemos que "Novilheiro" llegó a saltar y ganar Campeonatos internacionales de máxima dificultad bajo el jinete británico Michael Withaker. También encontramos presentes en los orígenes de la Yeguada La Perla a otros hijos de "Firme", como "Nilo" y "Opus 72" - el que rejoneo bajo Álvaro Domecq. Sobre "Nilo" no hace falta hablar, la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza se basa en este extraordinario hijo de "Firme". Manuel Tavares Veiga es otro denominador común que destaca en los sementales de la yeguada.
"Ortega", un tordo, hijo de "Novilheiro", criado por el portugués Jorge Oliveira, es el semental estrella de la Yeguada. Otros sementales son "Quod", "Vibrante", "Zarco da Broa" y "Xinfrim", padre de "Cantora", la Campeona de la Raza en el Campeonato Internacional de Lusitanos 2009.
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