Inspirada por las películas de indios y vaqueros, el amor por los caballos nació para Bernadette Pujals, o Berna, como prefiere que la llamen, con 11 años. Desde pequeña pudo contar con el apoyo de sus padres, quienes la llevaron a montar a un club hípico cuando aún vivía en España. Empezó a competir en Barcelona, en concursos sociales en el Club Hípico Llavaneras.
Berna comenzó sus estudios en Ciencias Empresariales. Habla inglés, español y catalán. A pesar de ser Española de nacimiento, desde el año 97 -año en el que se nacionalizó- representa y compite por México, habiendo obtenido una medalla de plata y de bronce en los juegos Panamericanos por este país. En el Rancho del Retiro se dedica a montar sus caballos, sus propios productos y a dar clases.
Las diferentes razas de caballos
Berna no es alguien que excluya a ninguna raza. Ha montado caballos alemanes, holandeses y españoles. “Realmente el mejor caballo que he tenido hasta ahorita es “Vincent”, de raza alemana, pero creo más en el individuo que en la raza. “Vincent” es un caballo expresivo y sumamente valiente”.
Desde el 2004, “Vincent” le ha venido acompañando a Europa para competir a nivel internacional en Berna (Suiza), Falsterbo (Suecia), Bremen y Aachen (Alemania) donde consiguió su mayor premio, el 10º en el Campeonato Mundial del 2006.
El entrenamiento del caballo de doma clásica
Se dedica al entrenamiento al máximo cada día, para asegurase una preparación adecuada en este deporte “super-metódico”, que es juzgado por personas, los jueces, que, al igual que ella, buscan la perfección. El ejercicio que más le gusta son los cambios de pie mientras que encuentra “el paso atrás” el ejercicio más difícil. “Trabajo para convertirme en mejor amazona, entender y para comunicar mejor con mis caballos”.
El equipo nacional español de doma clásica
Muchos quisieran que Berna se integrase en el equipo nacional de doma español. “Es como si me hicieran decidirme entre mi madre natural y mi madre adoptiva, tengo por igual mucho que agradecer a España y a México. Mi situación personal actual me impide siquiera plantearme esa cuestión. Pero España es también mi país y echo de menos todo”.
El lado humano de Berna Pujals.
“Estoy agradecida por 29 años de recuerdos ligados al mundo del caballo y de experiencias inolvidables. Día a día encuentro inspiración y sosiego en las ideas de paz, de iluminación y, sobre todo, de libertad.
Cuando empecé a montar, mis ídolos eran los indios, el ir libremente por los campos sin riendas, buscar la libertad máxima a la que puedes aspirar. Hoy hay jinetes de los que me pueden encantar sus técnicas, pero en nuestro deporte, mi gran aspiración sigue siendo encontrar esa misma libertad”.