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Wonder
Lo conocí hacia comienzos de octubre de 2008. Su reciente propietaria estaba lo que coloquialmente decimos "atacada" de los nervios porque no podía "hacerse con él". Lo había adquirido al ver que su dueño lo tenía abandonado en un prado y, vistas sus primeras imágenes, podemos afirmar que estaba "muerto de hambre" y abandonado en todos sus aspectos, y que se supiese, hacía un año.Los primeros pasos se dirigieron a realizar un examen físico, unas correctas pautas de desparasitaciones e inmunizaciones. Unos primeros pasos para conseguir recuperar físicamente al caballo, una buena cuadra, buenas camas, buen heno y piensos comerciales de calidad media- alta. Semana a semana durante el mes de septiembre se fueron incorporando e incrementando el consumo de piensos y forrajes. En tres tomas al día tanto los concentrados como el forraje.
Pasado este primer mes y viendo la propietaria que no se avanzaba como ella esperaba en su recuperación y al no mostrar síntomas de padecer algún tipo de enfermedad que justificase esa falta de respuesta física, decidió contactar conmigo para ver si al cambiar las pautas de alimentación y la propia dieta éramos capaces de sacarlo adelante.
El caballo había sido inspeccionado por distintos veterinarios para una vez realizada la revisión correspondiente, descartar que hubiera algún problema respiratorio, cardiaco, dentario, locomotor, etc.
El caballo no perdía el apetito, y sus heces, en cantidad, color y consistencia eran normales tanto para los cuidadores como para la propietaria que posee años de experiencia tanto como amazona como profesional del mundo de los équidos (Fisioterapeuta). Sí había algo que llamaba la atención es que la eliminación de orina en la cama era altísima, es decir "mojaba" muchísimo las camas. Este síntoma tampoco es que hubiese llamado mucho la atención tanto a cuidadores como a técnicos ya que "son muchos" los caballos que lo hacen y no se le suele dar mucha importancia.
Tras un primer examen físico de exploración de la musculatura dorso-lumbar y su sensibilidad a la palpación-presión de la zona pectoral, consistencia de los pulpejos y final de las ranillas, observo que no hay dolor en la zona dorso-lumbar, la musculatura en general está "tensa" con falta de elasticidad, sus pulpejos y ranilla son muy sensibles a la presión sin que exista infección de ningún tipo en la planta y ranilla del casco, durante la exploración de manos y pies se observa una cierta falta de elasticidad en los tendones visibles y palpables pero sin presencia de dolor.
La analítica básica que se realizada da como resultado un hematocrito de 33%, con unas proteínas totales plasmáticas de 7,2 grs./l., un nivel de glucosa de 74 mgr./100 ml. y un nivel de lactato de 1,8 mmol/l, el nivel de urea sanguínea es menos de 20 mgrs,/100 ml. . En el análisis de densidad de la orina ésta se encuentra en 1.018. El Ph es de 8 y destaca el color muy pálido de la misma. La presencia de un exceso de orina en las camas cuando el consumo de agua está a libre disposición y no existe contaminación química ni bacteriológica del agua y en los alimentos no existe una alteración por exceso o defecto de iones sodio, potasio, cloruros, cloro, etc., nos indica que podemos estar ante la presencia de una alteración del metabolismo renal o bien ante una insuficiencia renal con lesión específica de la función renal. Las lesiones renales suelen cursar con sintomatología clínica específica, no así las alteraciones de su metabolismos y fundamentalmente la reabsorción del agua en el proceso de rehidratación que tiene encomendado el riñón. Los niveles del hematocrito, con esa pérdida de líquidos, me hacen sospechar que podemos estar ante un cuadro de hemoconcentración. Por lo que el valor del hematocrito, seguramente más alto del real, y por consiguiente, es un animal que puede estar en una fase de anemia severa que concuerda con la palidez de las mucosas visibles que se observa en la exploración clínica externa y su "apatía". Cuando este tipo de trastornos es causado por alteraciones continuadas de la dieta (déficit de aportes de aminoácidos esenciales, vitaminas y minerales), progresivamente va disminuyendo la actividad digestiva y sobe todo la funcionalidad del páncreas, no sólo en la secreción de los jugos pancreáticos fundamentales en el proceso digestivo en el intestino delgado, sino también en el papel imprescindible, junto con la parte posterior de la hipófisis, en el proceso hormonal de regulación de la reabsorción de agua en los túbulos renales.
Ante la sospecha de que el origen del problema sea el mencionado en el párrafo anterior, la implantación de una dieta que impida la incidencia de factores nutricionales no controlables (desequilibrio en el aporte de determinados electrolitos) junto con un aporte de minerales de fácil absorción, vitaminas, aminoácidos en un determinado equilibrio y asimilación, serían los pasos necesarios para la posible resolución del problema. En este caso, además de los elementos nutricionales antes indicados, se estableció una dieta con avena, salvado de trigo, heno de pradera y el complemento vitamínico-mineral-aminoacídico así como un cambio en la forma de administrarlo, pasando a repartir los citados concentrados (avena, salvado y complemento) en dos comidas para conseguir una mejor digestión del mismo y suministrar el heno en tres veces al día.
La dieta de "arranque" fue: Mañanas 1,5 kgrs. Avena en grano 0,5 kgrs. Salvado Hoja 0,3 kgrs. Complemento Vit-Min-Amin. 2,0 kgrs. Heno de Pradera
Mediodía 1,5 Kgrs. Heno de Pradera
Tarde 1,5 kgrs. Avena en grano 0,5 kgrs. Salvado Hoja 0,3 kgrs. Complemento Vit-Min-Amin. 2,0 kgrs. Heno de Pradera
La respuesta debería producirse en 30 días desde el cambio de dieta y manejo de los alimentos. A lo largo del mes de octubre si bien en cuanto a peso no hubo cambios significativos, si se empezó a observar un cambio en la actitud del caballo, más voluntarioso en los paseos que diariamente se le daban además una aparente mejoría en las camas del box en cuanto menos húmedas. Los valores analíticos habían variado ligeramente al haber subido el valor del hematocrito a un 34%. Los niveles de proteínas plasmáticas tuvieron un ligero aumento, hasta niveles de 7,4 gr/l., muy posiblemente por el incremento del aporte de aminoácidos libres en la dieta. Los niveles de glucosa sanguínea se habían situado dentro de la horquilla de normalidad (62-70) dando un valor de 64 mgr./100 ml. El Lactato había descendido a 1,6 mmol./l. Se decidió incrementar en la dieta el aporte de salvado de trigo a niveles de 0,750 kgrs. por comida (2 veces al día), manteniendo el resto de aportes de la dieta igual en forma y cantidades. A finales de noviembre el cambio en el aspecto físico así como el descenso en la eliminación de orina fue importante. Los valores analíticos comenzaron a "normalizarse" mostrando valores de hematocrito del 38%, proteína plasmática de 7,4 gr/l. a que a pesar de que se mantenían había disminuido de forma manifiesta la eliminación de orina pudiéndose afirmar que estaba dentro de lo normal. La glucosa era de 69 mgrs./100 ml. y el Lactato era de 1,2 mmol./l. La actitud y aspecto del caballo, como se ve en las sucesivas fotografías, fue mejorando progresivamente aunque tuvieron que pasar todavía unos meses para poder iniciar un programa de trabajo que favoreciese la posterior musculación. Junto con el inicio del trabajo se comenzó a incorporar a la dieta harina de cebada que fue sustituyendo a la avena con objeto de aportar más energía a la dieta sin necesidad de incrementar los kgrs. de concentrado diarios,
Los últimos análisis de "Wonder" marcan una "normalidad" metabólica que al fin se ha conseguido: Hematocrito 38%, Proteínas Plasmáticas 6,9 gr./l.,Glucosa 66 mgrs./100 ml. Lactato 1 mmol./l. Su aspecto físico, en pleno trabajo de entrenamiento, nos lo dice todo. En la actualidad Wonder come una dieta de concentrado dos veces al día y heno tres veces al día consistente en:
Mañanas 1,500 kgrs. Cebada Molida 0,200 kgrs. Harina de Soja 0,300 kgrs. Salvado Hoja 0,080 kgrs Vit-Min. 2,000 kgrs. Heno de Pradera
Mediodía 2,000 kgrs. Heno de pradera
Tardes 1,500 kgrs. Cebada Molida 0,200 kgrs. Harina de Soja 0,300 kgrs. Salvado Hoja 0,080 kgrs Vit-Min. 2,000 kgrs. Heno de Pradera
Lo acontecido a este caballo es un hecho que se viene observando con mucha frecuencia en los caballos de deporte. Los motivos son muy diversos, pero el trasfondo nutricional suele estar presente en la mayoría de ellos, aunque el origen sea un cúmulo de factores ajenos muchas veces a la voluntad de propietarios y jinetes. Es un hecho irrefutable, que un caballo con este tipo de trastorno en la reabsorción del agua en el riñón, es un caballo que tiene comprometida su capacidad de rehidratación por muchos electrolitos que incorporemos en la dieta. Esta falta de rehidratación va a contribuir, en el caso de realizar intensos trabajos de entrenamiento y competición, a la aparición de una serie de trastornos en cadena, que comenzarán de forma sutil con ligeras incidencias de tendinitis y/o miositis, achacables en ocasiones a las pistas, para acabar con ligeras anemias y una reducción progresiva de la capacidad de digestión y unas pérdidas importante de tono muscular y condición física.
SABIAS QUE...
Lo que conocemos como "Salvado Hoja de Trigo" es la primera porción del descascarillado del trigo que se produce mediante molinos especiales en las fábricas (llamadas tradicionalmente harineras) que se dedican a la obtención de las diferentes harinas que van al consumo humano. Por tanto el "Salvado Hoja" son esa especie de escamas de olor agradable que envasadas en sacos tienen un volumen tal que los sacos suelen tener un tamaño doble que los sacos convencionales. (1 recipiente de un litro albergaría ¼ de kgr. de salvado) Su característica nutritiva es que posee un muy buen valor de proteína (sobre el 14%) con una buena calidad de la misma, un buen aporte de fibra (entre el 10 al 12%), así como un aporte importante de minerales, fósforo principalmente, además de vitaminas del grupo B y otras. Desde un punto de vista nutricional es un buenísimo aporte de fibra bajo el aspecto físico de partícula grosera que favorece la secreción gástrica a nivel de las paredes del estómago. Desde un punto de vista de la mecánica del tracto digestivo favorece la "esponjosidad" del bolo alimenticio en su tránsito intestinal, es decir, favorece enormemente el peristaltismo intestinal, es el factor que muchos ganaderos conocen como efecto laxante. Desde un punto de vista de fisiología de la digestión, es el único producto fibroso que tiene una capacidad extraordinaria de estimular las secreciones pancreáticas, imprescindibles en el proceso de digestión. Todavía hoy no se conocen los mecanismos por los que se llega a multiplicar por cuatro dichas secreciones en dietas que contengan entre 0,5 a 1 kgr./caballo/día, frente a otro tipo de productos fibrosos (cascarillas, pulpas, henos o pajas, etc.). Me atrevería a decir que es un producto imprescindible en la dieta de un caballo de deporte, no solo en los días de pre competición, sino durante la competición y lo que es más importante, las primeras 24 horas después de la competición. Es un elemento fundamental en cualquier proceso de convalecencia de cualquier équido en cualquier circunstancia, ya sea por sufrir procesos febriles de cualquier índole, a trastornos digestivos de diversa etiología e incluso en convalecencias post quirúrgicas.
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