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Voy a tratar de enumerar aquellos trastornos que, aún teniendo un origen específico, tienen consecuencias en el tracto digestivo y en el estado general de los animales.
Los caballos se excitan mucho cuando inician un viaje La excitación puede comenzar a la hora de embarcarlos en el camión. Bien por que no está acostumbrado o simplemente por que ha tenido alguna mala experiencia.
Los caballos que conocemos que tienen este comportamiento hemos de tener presente que la comida que suministramos en ese día debe de darse no menos de 3 a 4 horas antes del embarque y a ser posible con un elemento laxante (salvado hoja de trigo, 0,5 kgrs.) y nunca en una cantidad superior a los 2 kgrs de concentrado (en caballos adultos), mucho menos cuando se trata de caballos jóvenes. El concentrado debe de ir acompañado de heno de buena calidad y agua a discreción.
El empleo de antihistamínico del tipo corticoides estaría muy contraindicado debido a su influencia negativa en el metabolismo hepático e inmunitario.
Utilizar determinados tranquilizantes, dependiendo de la dosis, no debería de tener problemas secundarios. Durante el viaje y dependiendo de su duración (si es más de 4 horas) el caballo debe de tener acceso a agua fresca y limpia y a heno de calidad. No debe de suministrarse ningún tipo de concentrado durante el transporte por muy largo que este sea. En caso de que el viaje dure más de 12 horas, se debe de complementar con 1 kgr. de salvado hoja cada 12 horas junto con agua limpia y buen heno y algún complejo de electrolitos de los existentes en el mercado. A la llegada al punto de destino y una vez descargado e introducido en su box hemos de tener la siguientes precauciones:
-Suministrar el agua limpia y clara en un recipiente en el que podamos controlar su consumo en las primeras veinticuatro horas de la llegada. Es importantísimo conocer el consumo de agua de cada caballo en esas primeras horas de estancia en la hípica o en el recinto de exposiciones y concursos. En este detalle, no sólo nos jugamos la salud del caballo, sino el éxito en su presentación y/o concurso.
-Suministrar heno de calidad y a ser posible el mismo que comía en su lugar de origen. Esto es más importante cuando se trata de concursos que requieren una actividad deportiva.
-Suministrar solamente salvado hoja de trigo a razón de 1 kgr. por caballo adulto.
-Suministrar electrolitos.
-No suministrar concentrado hasta que no pasen como mínimo 12 horas desde la introducción del caballo en el nuevo box y siempre que presente un comportamiento normal.
Si durante las 12 horas siguientes a la llegada del caballo se presentase fiebre, prolongar la dieta de heno y salvado descritas y avisar al veterinario para que realice una inspección.
Rechazan la comida al llegar de viaje o al día siguiente El origen de este comportamiento relacionado con la ingesta de comida puede ser por dos causas:
-Se ha producido una brusca deshidratación durante el viaje en donde han influido las horas de viaje junto a un alto nivel de estres. En estas situaciones suelen estar elevadas las proteínas plasmáticas con niveles superiores a 7 grs./litro y como consecuencia de ello el valor hematocrito está elevado (se produce una hemoconcentración (sangre espesa), el valor hematocrito estará por encima del 42%. Se ha de instaurar una terapia de rehidratación muy rápida y agresiva no sólo con electrolitos orales sino la sueroterapia endovenosa, consultar al veterinario para ello, pues este tipo de trastornos puede degenerar muy rápidamente en una insuficiencia renal crónica lo que le inhabilitaría permanentemente para la actividad deportiva.
-Por ralentización del tránsito digestivo como consecuencia de una insuficiencia hepática, o también llamado fracaso hepático como consecuencia del proceso de desintoxicación que lleva a cabo el hígado ante la presencia de una gran carga de histaminas que se producen por el stress, superando estas histaminas el nivel de capacidad desintoxicadora del hígado. El funcionamiento hepático es determinante en la digestión y en el tránsito intestinal, por tanto todo proceso que le afecta, repercutirá también en la digestión y en el tránsito intestinal. Esta situación debe de ser controlada a la mayor brevedad posible por que la consecuencia final puede llegar a ser una enterotoxemia o bien la aparición brusca de laminitis e infosuras.
-Esta misma situación de stress puede agravar de forma determinante la incidencia de úlceras gástricas que como primer síntoma sería el rechazo del alimento, aunque puede aparecer junto con un estado de nerviosismo anormal e incluso con síntomas de dolor.
De ahí que prestemos atención en el manejo de los alimentos durante los períodos previos al transporte y a la llegada de los animales al destino.
Rechazan el agua al llegar o durante el concurso En este caso vuelvo a hacer mención a la importancia de conocer el consumo de agua individualmente en cada caballo para poder valorar cualquier situación que se nos plantee. Esto solo es posible si disponemos de baldes individuales que rellenamos siempre que estén vacíos. El consumo de un caballo adulto que come alimentos secos (henos, cereales, concentrados, paja, etc.) no debería de ser inferior a 20 litros/día.
La causa del rechazo del agua puede tener diferentes orígenes:
-La concentración de cloro es alta; la dureza del agua es elevada; contiene algún resto de aroma o sabor proveniente de depósitos o tuberías; la presencia de sustancias contaminantes (nitratos, nitritos, metales, etc.); la temperatura del agua, tanto por frío o calor; la incidencia de úlceras gástricas "abiertas" por las incidencias del viaje. Esta situación de no consumo del agua necesaria va a provocar un trastorno metabólico grave que, además de comprometer la salud del caballo, va a cambiar radicalmente su comportamiento psíquico. Al igual que en el caso anterior es necesario proceder a una rehidratación inmediata.
Los caballos pierden mucho peso durante el concurso Las causas que pueden provocar estas pérdidas de peso tan notables podrían ser:
-Las condiciones de stress, mencionadas en los apartados anteriores, van a provocar una disminución a nivel digestivo de la capacidad de digestión de los alimentos. Bajo ningún concepto se debe de aumentar la dosis de concentrados para supuestamente compensar estas pérdidas, por que podrían agravar el problema y traer otros trastornos peores como las laminitis e infosuras. Lo que se debe de hacer es aportar a la dieta elementos que estimulen los procesos digestivos tanto en el estómago como a nivel pancreático. Es decir mantener en la dieta un aporte de salvado de trigo hoja sería imprescindible a nivel de 0,5 a 1 kgrs. diarios repartido en dos comidas. Estas pérdidas de peso se pueden ver agravadas si no mantenemos una regularidad en las horas en las que debemos de dar el concentrado que utilicemos, y que deberían estar entre las 3 a 4 horas antes de la prueba, sea morfológica o física. Por eso en estos casos de concursos y pruebas es mas importante el respetar el consumo de concentrados en dos tomas al día y los henos y/o pajas a lo largo de todo el día, que las tres e incluso en ocasiones cuatro tomas diarias de concentrado.
-Los errores dietéticos cometidos en los meses previos a los concursos en donde los aportes energéticos no se acompañan del equilibrio proteico adecuado, ni en cantidad ni calidad, por lo que el metabolismo energético está alterado hasta el punto de acumular gran cantidad de grasas subcutáneas pero no infiltradas en los músculos. La consecuencia es que los animales están bien de peso externamente, pero a la mínima situación de stress y de trabajo lo primero que se elimina con mucha facilidad es la grasa subcutánea, de ahí las pérdidas tan bruscas. Son estas pérdidas tan bruscas de grasa subcutánea las que provocan una mayor actividad hepática (sobrecarga), al tener que eliminar los abundantes cuerpos cetónicos que se forman en la fase final de degradación de estas grasas. Es por esta causa por lo que aparecen problemas, no sólo al principio, sino a lo largo de las exposiciones y concursos.
La vuelta a casa produce pérdida de apetito y cólicos Al volver a casa se van a reproducir los mismos factores que al ir a los concursos, con la agravante de que los animales llevan unos días de stress, actividad, posibles contusiones, etc., por lo que hemos de tener los mismos cuidados y medidas preventivas que cuando vamos a ellas.
-El último día de exposición o concurso después de terminar estos y antes del transporte, los caballos no deben de tomar nada de concentrados (pienso, cereales, etc.), sólo deben de comer heno de calidad y en todo caso 1 kgr. de salvado de trigo.
-Las 24 horas siguientes la dieta ha de mantenerse con heno y salvado, para volver a la dieta normal en dos días. Primer día media ración de concentrado y heno y segundo día la totalidad del concentrado y heno. Si se reprodujesen las condiciones de inapetencia que en casos anteriores hemos de instaurar los tratamientos recomendados anteriormente, si bien pueden ser complementados con analgésicos antihistamínicos no corticoides (AINS).

Sabias que...
En la exposición que hago sobre la alimentación y en el manejo de la misma a lo largo de los traslados a concursos y exposiciones, he mencionado de forma pasajera la conveniencia del empleo del mismo tipo de heno que el animal o los animales venían consumiendo en su lugar de origen. El motivo no es tanto la calidad desde el punto de vista nutritivo (lignificación de la fibra, nivel de proteína, etc.) sino la presencia en mayor o menor grado de los niveles de potasio en dicho heno.
Si los niveles de potasio en el nuevo heno son elevados y el cambio se realiza de una forma brusca, podemos provocar una alteración renal que, aunque pasajera, es lo suficientemente grave para dar al traste con la preparación física de nuestros ejemplares. Esto se hace más evidente y grave si el caballo - macho o hembra - es presentado no sólo en una prueba morfológica sino también física, es decir que requiere su esfuerzo físico, lo que va a provocar un mayor grado de exigencia en los niveles de filtración renal, comprometidos por el nivel de potasio y que el animal no ha tenido tiempo físico (días) en acoplar su metabolismo o no dispone de una fuente de sodio para compensarlo rápidamente. La sintomatología en estos casos es de hinchazón de las extremidades de forma bilateral, principalmente de las extremidades posteriores. En la exploración no hay calor ni dolor. En casos graves puede llegar a producir una situación de cólico por parálisis del sistema digestivo, con el riesgo añadido de la posible aparición de laministis e infosuras.
Para evitar estos problemas sería bueno el disponer del mismo heno que consumían en origen en caso de que el concurso-exposición durase uno o dos días o bien hacer un cambio muy lento en caso de que dure varios días. En este último caso es fundamental disponer de piedras de sal a libre disposición como fuente de sodio fundamentalmente. Un trastorno digestivo puede producirlo también el cambio de las "camas" de los boxes, pasando de viruta en origen a paja en destino. Si el animal nota en el heno que se le ofrece la presencia de potasio, buscará el comer antes la paja que el heno, y si no viene arrastrando de origen una correcta mineralización, este consumo masivo de paja, pueden llegar a producir impactaciones de ciego que pueden complicarse con cólicos severos.
Una situación similar ocurriría si el animal arrastra un defecto en su grado de mineralización, buscará la paja como fuente, en ocasiones más rica, de mineralización que el heno pudiendo llegar a su sobrecarga e impactación en ciego. En caso contrario, en origen había paja en el box y en el destino hay viruta, la precaución es suministrar suficiente cantidad de heno a lo largo del día para que no se plantee una situación de "hambre" por falta de volumen de ingesta, que daría lugar a un consumo anormal de viruta con la consiguiente impactación.
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