|

La pareja que os presentamos en esta edición es la personificación del sueño americano. Se trata del binomio formado por Steffen Peters y "Ravel", dos que dieron que hablar en el 2009 en nuestras páginas y en el mundo entero. Ninguno nació en el "país de las infinitas posibilidades", sin embargo ambos por separado han sido seleccionados recientemente por la USEF, la Federación Ecuestre Estadounidense, como portadores de un título muy prestigioso.
"Ravel", el KWPN, hijo de "Contango" de 12 años fue declarado hace pocas semanas "caballo del año 2009" y Steffen Peters, el jinete de origen alemán nacionalizado estadounidense, repite por segunda vez su título "jinete del año". El auténtico sueño americano ha llegado a cumplirse, en esta ocasión la historia no trata de la carrera del lavaplatos que llega a millonario, sino del jinete profesional desconocido a la medalla olímpica en la disciplina de Doma Clásica y al Campeón del Mundo de Doma Clásica 2009. Todo ello lo ha logrado el jinete profesional alemán Steffen Peters, de 45 años, originario de la zona alemana del Rhin, en Estados Unidos.
"Desde siempre, ya desde niño, me atrajo el "sueño de America". Más adelante cuando elegí filología inglesa en el colegio como una de mis asignaturas principales analizábamos el "American Dream", y la pregunta sobre si América era el país de las posibilidades infinitas. Desde siempre me ha gustado la mentalidad y el espíritu de vida de los americanos, sobre todo aquí en California. El clima de San Diego con 320 días de Sol al año sin duda ha ayudado a que me podría sentir tan a gusto aquí", nos comenta Steffen Peters recordando los motivos de haber buscado la suerte en Estados Unidos. Para dar el salto al otro lado del atlántico y ya directamente a la costa oeste, a un barrio llamado Del Mar, en la ciudad de San Diego, al sur de California, le ayudo su anterior jefe Johann Hinnemann. "El tenía clientes ahí, así que ellos fueron mi primera parada entonces en 1984."
El caso de Steffen Peters no fue habitual, muchos de los jinetes alemanes de Doma Clásica conocidos hoy día, habían brillado con una carrera deportiva desde sus tiempos en los equipos nacionales de Juveniles y Jóvenes Jinetes. Cuando Steffen Peters se marcha con 21 años a Estados Unidos, se lleva una sólida formación en la disciplina de Doma Clásica en su maleta, sin embargo tiene que levantar una carrera deportiva internacional y el reconocimiento en el área internacional desde su nuevo país, Estados Unidos.
Todo empezó sin embargo mucho antes. "Mis padres tenían una casa de vacaciones en Beek, un pueblo cerca de la frontera holandesa. Allí había un club hípico donde empezamos a montar, mi hermana mayor Anke y yo, al principio con los ponis de la escuela. Ella insistía e insistía tanto hasta que fui con ella. No tardé mucho, al cabo de 6 semanas me tenía convencido, por entonces teníamos 9 y 10 años." A Doris y Hans–Hermann Peters, los padres de Steffen les gustaba la afición a los caballos de sus hijos y les apoyaban, a pesar de que ellos mismos no habían tenido ningún contacto con los caballos. "Con 12 y 13 años teníamos nuestros primeros ponis con los que fuimos a muchas competiciones nacionales de ponis. Recuerdo perfectamente que el poni de mi hermana tenía más talento para la Doma Clásica que el mío. Con 16 años lo montaba en los concursos internacionales de ponis. Beek se ofrecía para tener caballos y el sitio estaba relativamente cerca, a 20 km de Wesel, donde mis padres tenían un negocio textil."
El alumno que llegó a triunfar internacionalmente, mantuvo desde entonces el contacto con su primer profesor de equitación, el holandés, Jan Ortveld. "En el 2006 vino a verme en los Juegos Mundiales de Aachen." Peters reconoce que jugó un papel importante en su éxito actual".Esta temporada pasada también le pudimos ver en el CHIO de Aachen, junto a su alumno, cuando ya había sido bautizado como el "príncipe de Aachen".
Steffen empieza a entrenar a los 15 años en el pueblo de al lado con otro entrenador importante para el y de reconocido éxito internacional a la vez, Jo Hinnemann. El padre, Hans–Hermann había adquirido para los hermanos, a "Udon", un potro de 3 años, con tres aires básicos correctos y una morfología muy buena. "Mi padre tenia buen ojo para los caballos. Udon lo tenía todo, solamente le faltaba la voluntad y la disposición interior para colaborar. Recuerdo innumerables veces que nos encontramos Anke y yo en el suelo hasta que por fin el potro empezó a colaborar poco a poco y así hasta que la recompensa fue grande una vez que todo llegó a funcionar."
Al terminar la selectividad tocaba la difícil decisión de elegir una profesión. "Sobre todo mis abuelos deseaban que siguiera llevando el tradicional negocio textil, que se mantenía ya desde hace 7 generaciones en la propiedad de la familia, sin embargo ni mi hermana ni yo nos lo podíamos imaginar y mis padres lo aceptaron". Hoy día el edificio de 3 plantas donde se encontraba el negocio está alquilado. Así que el joven Steffen Peters comenzó un aprendizaje como jinete profesional (Bereiter) en casa de Jo Hinnemann. "Tanto mi hermana como yo habíamos ayudado de vez en cuando en el negocio, pero no me atraía para nada. Desde pequeño me encantaban los animales y me encantaba jugar con los perros y con los gatos, e incluso en la ciudad teníamos un par de patos en el jardín. Mi sueño desde siempre había sido trabajar con caballos y con animales."
Steffen Peters estuvo durante 6 años en la cuadra de Jo Hinnemann. Para a continuación irse definitivamente a Estados Unidos en 1985 a los 21 años; desde entonces vuelve de vez en cuando para entrenar con Hinnemann, "La primera vez que me fui a Estados Unidos fue con una cliente de Jo, me quedé durante 6 semanas montando con ella, después tenía que volver para el servicio militar a Alemania. Nada más terminarlo en 1985 me fui de nuevo a Del Mar y me quedé con Laurie Falvo durante medio año. Esta vez me llevé también a "Udon", el alazán, que tenía entonces 8 años y se había desarrollado como un elegante caballo de Doma Clásica que comenzó en sus primeras pruebas a nivel San Jorge e Inter I y con mucho éxito. Este hijo de "Darling Boy" me ayudó muchísimo al principio cuando intentaba abrirme un camino en Estados Unidos y darme a conocer".
Más adelante Peters se va a trabajar en la finca Seabrise, también en Del Mar, donde se criaban caballos suecos de silla, hasta en el año 1989, cuando empieza a trabajar para Günther Seidl, otro "ex-patriot" de origen alemán sin embargo ya nacido en Estados Unidos. "En 1991 tuve la suerte de encontrar unos patrocinadores que compraban "Udon", lo mejor era que yo podía seguir montándolo y compitiéndolo. Este dinero me permitía entonces empezar como autónomo trabajando por cuenta propia."
  
"En 1992 solicité la nacionalidad norteamericana. Entonces había suerte porque no había tanto problema, hoy día esto hubiese sido mucho más complicado. Entonces necesitabas comprobar que habías tenido el "Green Card" durante un mínimo de tres años. Ahora necesitas un mínimo de cinco años." La "prueba de admisión" no significaba ningún problema para Peters que era un autentico fan de Estados Unidos. Steffen Peters obtuvo la nacionalidad y 1996 competió con "Udon" en los Juegos Olímpicos en Atlanta para su nuevo país y forma parte así del equipo nacional que gana la medalla de bronce. "Lo que más me alegró fue que mi padre lo pudo vivir con nosotros, sobre todo porque el inicio había sido tan difícil con el caballo." El padre de Steffen Peters iba a morir repentinamente un año más tarde.
Estos Juegos Olímpicos iban a ser el último gran evento para "Udon", que entonces tenía 19 años, tras lo que recibió una merecida jubilación anticipada. Le seguieron otros caballos como por ejemplo "Grandeur", que lo habían comprado los propietarios de "Udon" para Steffen, así que el jinete germano–americano se podía mantener en el pequeño círculo de jinetes y amazonas de élite equipados con excelentes caballos, de donde se seleccionaban los equipos de cara a los campeonatos. Steffen Peters salió por primera vez en 1998 en el CHIO de Aachen, y en 1999 el binomio llegó a ser Campeón de Doma Clásica de Estados Unidos y en el 2003 en la final de la Copa del Mundo quedaron octavos en s'Hertogenbosch. Desafortunadamente no salió bien la última competición de selección para los Juegos Mundiales de Roma en Donaueschingen, si no hubieran participado para su país también en aquellos juegos mundiales. Tampoco salió bien la participación con "Grandeur" en los Juegos Olímpicos de Sydney, no les acompañó la fortuna, un cólico del caballo impidió que el binomio saliera a competir.
Durante uno de sus clinics en Houston Peters descubre a "Floriano". "Sus propietarios me lo mandaban a mi cuadra para venderlo. El caballo tenía ya 13 años, logré encontrar unos nuevos propietarios para él que me lo dejaron montar y concursar." Steffen Peters y "Floriano" fueron el binomio reserva para los Juegos Olímpicos de Atenas.
Dos años más tarde en los Juegos Mundiales de Aachen en el 2006 llegó el binomio "Campeón de Estados Unidos" 2005 /06 a clasificarse en 4º lugar en el Especial y en 6º lugar en la Kür, así recibieron la mejor clasificación individual dentro del equipo estadounidense, que ganó además la medalla de bronce en Aachen. En la final de la Copa del Mundo en Las Vegas en el 2007 consiguen el segundo puesto en el Gran Premio y el tercero en la Kür, después de Las Vegas también "Floriano" tuvo su merecida despedida del deporte internacional. El segundo caballo de Gran Premio de Peters en estos tiempos se llamaba "Lombardi II", propiedad – al igual como hoy día "Ravel", de Akiko Yamazaki. También a él le llegó el momento de la retirada a los 18 años en el 2008. Akiko Yamazaki, la mujer del co-fundador de Yahoo, Jerry Yang, había conocido a Steffen Peters durante un clinic en San Francisco. Una gran amistad une hoy día a los dos matrimonios. "Me contactaron en marzo del 2006 y me dijeron que querían comprar un caballo para mi, con el que podría salir en las Olimpiadas de Hong Kong, la cita les hacía mucha ilusión al ser ellos asiáticos. Enseguida nos pusimos a buscar y en mayo del mismo año ya había visto un video de "Ravel" que me apasionó enseguida. Y si un caballo te llega a través de un video, el efecto al natural tiene que ser más grande aún y así fue."
En agosto se confirmó que la primera impresión había sido la correcta cuando Steffen conoce al caballo en vivo. Él había venido a la concentración del equipo estadounidense en las instalaciones del entrenador nacional de entonces, Klaus Balkenhol. Una tarde se acercó a las cuadras de Edward Gal para probar personalmente a "Ravel". "Me impresionó el caballo enseguida, aún faltaba el último "dejar pasar" y captar su atención absoluta pero me encantó. Edward Gal había presentado a "Ravel" a nivel San Jorge pero sin clasificaciones en los primeros rangos aún. Esto significaba una ventaja para nosotros, porque su precio aún no se había disparado."
De "Ravel" me fascinó como salía a trote enseguida. Su expresión en el trote era increíble y además tenía mucha suspensión. Aún nos costaban los cambios al galope. El caballo es tan sensible que enseguida sobre reaccionaba. Sus problemas con los cambios al tranco eran la principal razón por la que Klaus Balkenhol me aconsejara no arriesgarme y olvidarme del caballo. Sin embargo Edward Gal me dio la posibilidad de montar el caballo durante 12 días a diario y cada día tenía mejores sensaciones y me sentía más confiado de poder solucionar los cambios. Aún hoy le agradezco a Edward Gal que me haya dado esta posibilidad. Cada día iba a entrenar por la mañana a "Floriano" con Klaus en su cuadra y después pasaba mi tiempo con "Ravel" en Holanda." Al cabo de 12 días Steffen tomó la decisión y no se ha arrepentido hasta el día de hoy. Sin embargo su posible carrera como reproductor se iba a terminar a los 11 años, cuando se vió que los requisitos sanitarios y la cuarentena para Estados Unidos se simplificaban muchísimo en el caso de un caballo capado. "Estoy convencido, que de no ser por ello, hubiéramos llegado a Hong Kong con "Ravel" estando entero. "Otro criterio que ayudó a que tomaran la decisión fue el hecho de que ya se había extraído mucho semen de "Ravel", parte del semen se había recogido en Holanda, y hoy es propiedad de Akiko y Jerry Yamazaki. Más tarde se inseminarán con este mismo semen una serie de yeguas seleccionadas, de orígenes holandesas y alemanas adquiridas con un contrato de leasing. Los potros que nazcan de este proyecto se desbravarán a los 3 años en Europa y se importarán después a Estados Unidos.
El sueño de sus nuevos propietarios se ha cumplido y "Ravel" salió en los Juegos Olímpicos de Hong Kong montado por Steffen Peters. Poco faltó para que el binomio hubiera subido incluso al podium, se clasificaron en 4º lugar. Para el año 2009 había expectativas grandes para dar el salto hacía arriba en el ranking de Doma Clásica y así fue: El binomio gana en abril 2009 la final de la Copa del Mundo en Las Vegas y de momento culmina su joven carrera deportiva con la victoria en el CDIO de Aachen al quedar "Campeón de Doma Clásica de Aachen 2009". La prolongación de esta historia de éxito durante los JEM en otoño de este año en su tierra en Lexington, Kentucky sería por su puesto el mayor sueño del jinete y de sus propietarios – y los sueños no se acaban ahí, desde hace 5 años existe la Sra. Peters al lado de Steffen quien también monta hasta el nivel de GP y la que también tiene sus esperanzas puestas en una carrera deportiva a nivel individual.
El matrimonio Peters se había conocido hace diez años. "Tengo muy buenos clientes en Colorado, donde impartía cada dos meses un clinic. Shannon había intentado ya desde hace dos años sin éxito poder participar en uno de los clinics. Pero siempre estuvo ya completo cuando ella llamaba para apuntarse. Sin embargo dió la casualidad que un año el organizador del clinic pide precisamente a los propietarios de los caballos de Shannon unas impresoras prestadas, y solo pusieron un requisito: Shannon debía participar en el clinic." Desde hace tres años llevan Steffen y Shannon Peters las instalaciones de Arroyo del Mar. Los dos habían sido en su día también jinetes de salto. La finca debe su nombre al pequeño riachuelo que la atraviesa, que con sus 10 hectáreas es un auténtico paraíso para los 54 caballos que viven ahí. Una jornada en la vida diaria de Steffen Peters es montar cada mañana a varios caballos y durante la tarde el entrenamiento de los alumnos.
Shannon tiene a "Odysee", de 13 años, a nivel Gran Premio bajo la silla, aún no han podido mostrar su potencial en la competición. Sin embargo los dos apuestan a lo grande, la familia Peters no solamente quiere clasificarse con un binomio para el equipo, sino aspira a participar con dos, tanto Shannon como Steffen están intentando conseguir su plaza en el equipo. ¡A por una medalla doble!.
|