Tristan Tucker en Villa Equus, casa de Beatriz Ferrer Salat

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¡Woaao!. ¡Que día hemos pasado en casa de Beatriz Ferrer Salat!. Nuestra amazona “domera” más internacional. Ella nos invitó a asistir a una sesión de trabajo con ocasión de la visita a Villa Equus del  “susurrador” de caballos, australiano, Tristan Tucker… Y una no sabe donde empezar, hay tanto que contar, os daremos una avanzadilla de todo…. 



Fuente:  topiberian


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Beatriz había conocido a Tristan Tucker en el pasado GDF en Holanda, el Global Dressage Forum, quien había acudido desde Australia para dar una muestra de su saber hacer: ¿cómo convencer a mi caballo que no se asuste pase lo que pase?. Resume Bea al punto: “no conocemos nuestros caballos, ¿el tuyo es tímido?, ¿es hiperactivo?, ¿es valiente?… ¿vago, listo, noble?….. Habías pensado nunca en estos términos?!. Pues es hora para ello.” En el GDF todos se quedaron cautivados con la presentación de Tristan Tucker, a Bea le gustó tanto que lo meditó poco y se lanzó a invitarlo a que viniese a Villa Equus, en Gualba, Barcelona. 

Así que en topiberian nos trasladamos a Villa Equus, durante tres días, junto con Bea y su maravilloso paraíso, un sitio increíble, de los que hay pocos, donde la naturaleza rebosa belleza, y las instalaciones funcionalidad… Todo está pensado para cubrir casi cualquier necesidad, pero ya os contaremos de ello otro día. También hemos podido conocer in situ al fantástico equipo humano que ha reunido alrededor de ella, al calor de su conocimiento, su calidad en el hacer.

Así que por la mañana del viernes se presentó Tucker en el picadero cubierto de Villa Equus, 8.00 am, con sus artilugios para caballos, paraguas, fustas, bolsas de plástico, látigos, grandes lonas y la estrella, las manos del aplauso, para acariciar al miedica de turno hasta que baje finalmente el cuello, libre, al lado de Tucker, en relajada aceptación, sumiso del ruido que cesa. Los caballos salen relajados, más confiados, centrados en sí mismos, en su forma de comunicarse, más seguros para nosotros los jinetes humanos. Es comunicación.

Todas las sesiones las hemos podido grabar en video, y más delante las podremos a vuestra disposición, son para no perder nota y aplicar ese conocimiento a vuestro trabajo diario con los caballos, no importa el nivel, es comunicación básica, pero fundamental. El asustadizo “Wallace”, o el PRE bajo cuya calma late un ser explosivo, -Tucker ya se aventuró a una opinión sobre ellos nuestros PRE, el patrón común en los que ha conocido es la calma absoluta que puede convertirse en un segundo en el temperamento digno del PSI más caliente y vuelta a la calma absoluta-, la seguridad, el exceso de confianza de un joven “Quentin”, con cuatro años, hijo de “Quaterback”,  que no teme nada, o la bondad de la yegua de Ángela Boerkel…. Todos casos distintos … Ha sido divertido, interesante por encima de todo, ha sido un viaje por las personalidades de los caballos, ahí estaba el tímido, el valiente, el confiado, el reservado….. 

Beatriz nos dice a todos: “no conocemos a nuestros caballos, nos subimos… Cuando las cosas no funcionan, nos frustramos… Tomamos medidas absurdas a menudo, mientras que pensar en ellos, pie a tierra, entenderlos, ver sus prioridades, lo hacemos muy poco.”

De Tucker sorprende la mímica, los gestos, en definitiva del idioma con el que el caballo en cuestión nos intenta comunicar, una y otra vez, hay que escuchar, dedicar tiempo, derrochar disposición, llegar a interactuar, no solamente desde la silla, sino desde pie a tierra, e imponer un ritmo pausado, un viaje para el alma de equinos y humanos.

 

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