¿Es rentable contratar un seguro? Cosas que no sabías que tu seguro cubre.

¿Es rentable contratar un seguro? Cosas que no sabías que tu seguro cubre

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Los aficionados ecuestres estamos quizá más que otros, expuestos a siniestros de todo tipo en los que un seguro ayudaría sin duda a tener cubiertos muchos tipos de contingencias que pueden hacer un agujero al presupuesto.

La variedad de posible seguros por los que podemos estar afectados los ecuestres es amplia: seguro del hogar, de accidentes, de vida, responsabilidad civil, seguro médico, seguro dental, baja laboral, seguro de animales, seguro veterinario, seguro de vehículos a motor, etc. A continuacion haremos un análisis del seguro de hogar. En las siguientes semanas analizaremos cada uno de los seguros más frecuentes para los aficionados hípicos.

La pregunta sobre si es rentable contratar un seguro en general tiene una respuesta clara, sí, y en casi todas las ocasiones.


RENTABILIDAD
En términos generales un análisis de la rentabilidad partiría de calcular la suma de todas las primas que debemos pagar por el seguro del bien en un futuro determinado, y obtener así un importe que debería en cualquier caso ser menor al importe del mayor siniestro que el bien podría recibir.

Otra cuestión es determinar esa rentabilidad, lo que dependerá de cada caso concreto, del bien que vayamos a asegurar, del valor del mismo, la razón que nos motiva a asegurarlo, y, por supuesto, del coste de hacerlo.

Un seguro no solo debería cubrir el valor económico de un bien, sino que a menudo también se produce una cobertura del valor intangible, como por ejemplo conseguir un estado de tranquilidad.

El problema es que a menudo contratamos el seguro sin realizar un análisis profundo de las características y circunstancias específicas del bien a asegurar. Es frecuente también no ser precisos y exactos en la descripción del bien. Pues bien, todo esto jugará en contra cuando, llegada la hora de la verdad, nos enfrentemos a un siniestro.

En algunos casos el seguro es obligatorio, como es el caso del seguro de los vehículos a motor, pero en otros es una protección voluntaria, y depende de nosotros que decidamos o no aumentar nuestro nivel de seguridad.

Hay dos factores que debemos considerar siempre a la hora de contratar un seguro: la idiosincrasia del bien y las del seguro, es decir, el precio, la cobertura y la aseguradora de que se trate.

De ellos hay uno que es el determinante para elegir un seguro u otro, es el precio. Sin embargo es este precisamente el factor más engañoso y el que nos puede deparar muchas sorpresas a la hora de tener un siniestro y pretender que la aseguradora nos indemnice por el daño sufrido.

El segundo en importancia es la aseguradora, hay compañías que rebuscan en la letra del seguro para argumentar la no indemnización, mientras que hay otras son más razonables y mantienen una actitud más favorable hacia el asegurado.

¿QUÉ HACER CUANDO NO ESTAMOS DE ACUERDO CON LA ASEGURADORA?
Poco o casi nada podemos hacer. Primero recurrir al Defensor del Asegurado de la propia compañía, el Defensor General del Asegurado, a un tribunal arbitral o a los juzgados. Solo las dos últimas vías son vinculantes para las partes.

En cualquier caso la aseguradoras son conscientes que tan solo el 14% de los asegurados ecetivamente reclaman, que menos del 8% de los asegurados llevan el juicio hasta el final, y que tan solo un 3% ganan su pretensión en los tribunales, eso si antes no han aceptado una oferta de la aseguradora. Pleitear con una aseguradora es una decisión de largo recorrido que aconseja a su vez, como no, un seguro de defensa jurídica.

Por todo ello el mejor punto de partida es contar siempre con un corredor de seguros, experto y muy profesional, que nos asesore en todos los aspectos relacionados con nuestro bien. Desconfiad de aquellos que pongan el acento en el precio o en la aseguradora, y más en aquellos que no se interesen por las características del bien y su descripción exacta.

Un ejemplo muy frecuente tiene lugar con la contratación de un seguro de hogar. Pocos son los corredores o aseguradoras que solicitarán al cliente, para estudiar la operación, la descripción catastral y la escritura de propiedad del bien que se pretende asegurar.

Esta omisión frecuente es base suficiente para que, en su momento, muchas aseguradas, si así lo deciden, rechacen la solicitud de indemnización del daño sufrido por el bien asegurado o apliquen unilateralmente una reducción substancial de dicha indemnización. ¿La razón? La fidedigna descripción del bien y su mayor o menor coincidencia con la descripción real del bien.

Es decir, las aseguradoras exigen la coincidencia entre la realidad registral y la real, esto es aplicable en casi todos los seguros.

Otro de los puntos sustanciales es el referido a las coberturas. Ocurre que cuando comunicamos un siniestro a la aseguradora esta nos dice que el daño producido no está cubierto. En el mismo caso del seguro de hogar, cuando revienta una tubería de conducción de agua, los daños que ocasione esa agua estarán probablemente cubiertos pero no lo estará la reparación de la propia tubería. Sin embargo en nuestra póliza dice daños por agua 100% cubiertos.

COSAS QUE NO SABEMOS QUE NUESTRO SEGURO A MENUDO CUBRE 
Travesuras de tu hijo
Si tu hijo te rompe unas gafas, tu seguro de hogar responderá por los daños causados. Así pasa en la mayoría de las pólizas. Este tipo de cobertura supone el que la aseguradora se hace cargo de los daños causados a terceros por cualquier miembro de la familia, aunque no se hayan producido dentro de la vivienda. Por cierto, en la familia también se incluye al servicio doméstico, ¡y a las mascotas! Es el mismo caso si el perro de rompe un abrigo, se come las gafas

Ocio y alcohol
Casos en que como conductor has bebido alcohol o te sientes mal como para llegar a casa. Puedes llamar a la compañía: una grúa recogerá tu coche y lo llevará hasta tu domicilio, y tu y tus acompañantes podrán coger un taxi sin coste alguno. Eso sí, siempre, siempre hay limitaciones que hay que conocer: ser menor de 26 años, que ocurra entre la medianoche y las siete de la mañana, y que la distancia a recorrer sea inferior a 24 kilómetros.

El servicio bricolaje
Hay seguros de hogar que incluyen un servicio de hasta tres horas de un tñecnico para realizar en tu casa tareas de manitas: colgar un cuadro, arrreglar un enchufe, montar un mueble de Ikea, puesta en marchaetc.

Móviles en el baño
Hay personas que tienen la costumbre de llevarse el móvil hasta el aseo, y en ocasiones el móvil termina en el fondo del inodoro o en el lavabo con agua.
En este caso, hay aseguradoras de hogar que incluyen este tipo de siniestro entre sus coberturas.

Patada de caballo
Sufrir un accidente o causar un daño cuando se practica un deporte ocasional puede estar cubierto por el seguro de hogar. Cuando se trata de una práctica amateur y el deportista está federado, la mayoría de las federaciones deportivas cuenta con algún tipo de cobertura específica para sus miembros. Así, si se causa un daño a un tercero por el impacto de una patada del caballo, es muy probable que haya una aseguradora que se haga cargo de la indemnización. Pero aquí, vete con mucho cuidado, las polizas federativas no son las mismas en toda las federaciones territoriales, varian en muchos casos, así que comprueba qué cubre y qué no la que te corresponda.

Las multas de tráfico
Cada vez es más habitual que las aseguradoras incorporen asistencia jurídica entre sus coberturas de hogar, esto te permite como asegurado recurrir las multas de tráfico. Un 54% de las multas recurridas por profesionales terminan siendo favorables. Es un porcentaje más que interesante como para considerarlo.


COSAS QUE CONVIENE SABER QUE NUESTRO SEGURO QUIZÁ NO CUBRE
Daños por instalaciones en mal estado
La principal obligación del asegurado es mantener en perfecto estado el bien, así que cuando una compaía aprecia que este mantenimiento no se ha producido, no indemnizará. 

Los daños eléctricos
Los que sufran las bombillas, lámparas, halógenos, fluorescentes o similares.

Accidentes de fumador
Los daños causados por cigarrillos mal apagados. 

Hurto fuera de la vivienda
Si nos hurtan la cartera mientras estamos en la calle la compañía no nos indemnizará.

Roturas
Solo se cubre la rotura siempre que sea accidental de cristales, loza sanitaria y mármol.

Bienes situados al aire libre 
Jardines, vehículos, o dependencias abiertas. Los daños que se producen en el mobiliario del jardín, ya sea por robo o por fenómenos atmosféricos no estarán cubiertos.

Daños por viento o lluvia
Para que el seguro de hogar atienda los daños por lluvia o viento han de superar una intensidad y velocidad mínima, certificada por un informe meteorológico.

CONSEJOS BÁSICOS
En resumen para que no te encuentres con una sorpresa sigue los siguientes pasos:

  1. Analiza tus necesidades y elige la póliza que te proporcione la cobertura  que buscas.
  2. Revisa las características y situaciones cubiertas por tu póliza y sus límites de indemnización y comprueba sus excepciones y exclusiones.
  3. Ponte en manos de un corredor, y asegurate que sea un buen profesional.




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